Horacio López Salgado nació en
Taxco, Guerrero, el 15 de septiembre de 1948. Debutó en el América en la
temporada 67-68 y muy pronto, gracias a su cuota goleadora despertó el interés
de la selección nacional, siendo convocado, apenas a los 23 años, para jugar el
mundial de México 70.
En la Copa del Mundo, no logró anotar gol,
aunque si participó en dos partidos (contra la Unión Soviética y El Salvador).
Un año después, en lo que parecía su consolidación con “Los Millonetas”, se
coronó campeón de liga en 70-71, tras vencer en la final al Toluca 2-0, siendo
suya la anotación que consolidó el triunfo del América.
Sin embargo, con todo y sus 40 goles en
apenas cinco torneos, López Salgado fue vendido, sorpresivamente, a un equipo
modesto que, sin embargo, ya tenía dos títulos de liga en su haber y que, con
el objetivo de volverse un equipo tan poderoso como el América, había dejado la
paz de Jasso, Hidalgo, y llegado a la capital: el Cruz Azul.
Pocos se imaginaban el giro que la carrera
de López Salgado tomaría entonces, pues de ser una promesa americanista, se
convirtió en el máximo goleador del conjunto celeste en una década que “La
Máquina” dominaría de principio a fin, obteniendo cinco campeonatos de liga en
71-72, 72-73, 73-74, 78-79 y 79-80.
Asimismo, López Salgado se coronaría campeón de goleo en 74-75, con un
total de 25 anotaciones.
López Salgado, víctima de las lesiones y la
edad, dejó a Cruz Azul al final de la 81-82. En apenas once años, había marcado
133 goles, consolidándose como el máximo goleador de la franquicia hasta
entonces (más tarde lo superaría otro ex americanista, Carlos Hermosillo). Antes
de colgar los botines, jugó una temporada en el recién resucitado Necaxa, con
el que ya no pudo seguir su paso goleador.




