Por: Óscar Rubén Reyes Roble
Llegó Brasil 2014, el calendario marcó la llegada del 13 de junio y México saltó a la cancha contra una Selección de Camerún que no tuvo el espíritu de aquella de Italia 90, la que venció a Argentina y Colombia, ni de ninguna de las otras selecciones de los leones indomables que vimos en las copas del mundo. México fue superior a los africanos, le hizo tres goles pero solo valió uno, ya que el abanderado Humberto Clavijo no tuvo el nivel para estar en un mundial y anuló dos goles por fuera de lugar inexistentes; al final Oribe Peralta hizo el gol que le dio la victoria a los nuestros.
Para el segundo partido llegaba México como
víctima al Estadio Castelao ante los anfitriones, Brasil, que no fueron -y siguen
sin ser- ni la sombra de aquéllos equipos brasileños que llegaron a ser
campeones del mundo. Para este partido México se paró con personalidad y
mucho carácter frente a los dueños de casa y, aunque los brasileños fueron superiores y
estuvieron cerca del gol se encontraron con Guillermo Ochoa en gran forma, quien
tapó todo lo que Neymar, Oscar, Thiago Silva y compañía le tiraron. Cerca
estuvo México también de ganar, ya que ante la falta de llegadas al área utilizaron el tiro de media
distancia como arma, donde Julio César tuvo que emplearse a fondo, y al final se rescató un empate con
sabor a victoria.
El Tri cerro su actividad en Recife, donde
enfrentó a unos croatas que llegaron sumamente arrogantes, hablando de más;
pero en la cancha México se encargó de hacer valer su fútbol y de callar las
palabras de Luka Modric y del DT Niko Kovac. Andrés Guardado y Javier Hernández
se reencontraron con el gol (y la confianza que puedan adquirir con esto será
importante), el partido terminó 3 goles a 1 y México clasificó segundo de su
grupo.
Después de esta fase de grupos, el equipo
de Miguel Herrera demostró que está haciendo más de lo que estaba
presupuestado porque, después del 2013 tan nefasto que se hizo, los jugadores
de la selección mexicana tienen una mentalidad ganadora y están convencidos de
poder hacerle partido a Holanda.
¿Se le puede ganar a Holanda?
Tienen tres jugadores de alto nivel en la
delantera: Robin Van Persie, Arjen Robben y Wesley Sneijder. La clave para poder hacer partido a los
holandeses será neutralizar a Arjen Robben, no regalándole espacios, no dejarlo
recibir el balón cómodo con su perfil natural -que es el izquierdo-; presionar a
Sneijder para que no reciba balones de frente a la portería y hacer con Van
Persie el mismo trabajo defensivo que se hizo ante Mandzukic, quien nunca tuvo una
pelota a modo para rematar a portería.
México tiene argumentos sólidos para poder
hacerle un partido inteligente y competitivo a los holandeses, tiene la
mentalidad de querer trascender, tiene las ganas de querer borrar esa imagen
patética de 2013 y tienen sobre todo el fútbol en los pies para hacerlo.
Me atrevo a decir que este 29 de junio del 2014, será un día histórico en la vida del fútbol mexicano porque creo se llegará al famoso quinto partido fuera de nuestro país, y si esto se consigue me atrevo a decir que México tiene suficiente fútbol para competir por ser Campeón del Mundo.
¡¡¡¡VAMOS MÉXICO!!!!






