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lunes, 4 de marzo de 2019

CUANDO MORELIA VOLVIÓ A PRIMERA




El Morelia fue uno de los fundadores de la Segunda División en la temporada 50-51. Llegó por primera vez al máximo circuito en 57-58, en una etapa que duró 11 años, hasta el final de la temporada 67-68, cuando el equipo michoacano descendió.

Morelia pasaría entonces un largo tiempo en el purgatorio, no alcanzando nuevamente el ascenso hasta la temporada 80-81, cuando superaron al Tapatío (filial de Chivas), en la final.




En el juego de ida, celebrado curiosamente en Uruapan, Michoacán, el 19 de julio de 1981, ambos conjuntos terminaron empatados 1-1, con anotaciones de Horacio Rocha y Eduardo Vázquez, mientras que en la vuelta, celebrada el 26 de julio en el Estadio Venustiano Carranza, triunfaron los “purépechas” 1-0, gracias a un nuevo gol del mediocampista Horacio Rocha. Estas fueron las alineaciones de aquel histórico encuentro:

MORELIA:
Félix “Gato” Madrigal; José Luis Sánchez, José Macías, René Romero y José Luis Parra; Jaime Salgado, Jorge “Purépero” Tapia y Horacio Rocha; Ezequiel Gaytán (Alfredo Pérez), Sergio Suárez y Jacinto Ambriz (Renato Hernández). Entrenador: Diego Malta.


Horacio Rocha


TAPATÍO:
Carlos Moyano; Fernando Ibarra. José Ledezma, Arturo Jiménez y Carlos Rizo; Eduardo Vázquez, Marco Aldama (Felipe Pimentel) y Alejandro Guerrero; Fernando “Pillo” Dávalos (Carlos Bracamontes), Eduardo “Yayo” De la Torre y Jaime León. Entrenador: José “Jamaicón” Villegas.

Yayo De la Torre


martes, 17 de octubre de 2017

PETROLEROS DE POZA RICA: CRÓNICA DE UN ASCENSO NUNCA LOGRADO



Poza Rica jamás ha contado con futbol del máximo circuito, sin embargo, durante muchos años tuvo un equipo de Segunda División que luchó afanosamente por conseguir el ascenso.
    Gracias al fuerte apoyo económico que lo respaldaba, el Poza Rica FC pudo hacerse de grandes jugadores desde su debut en el circuito de plata en la temporada 58-59. Así, llegaron al club veracruzano elementos de la calidad de Alfonso Portugal y Carlos Calderón de la Barca, quienes llegaron procedentes del Necaxa y el Atlante, además de haber jugado la Copa del Mundo en Suecia el verano anterior. Igualmente, fueron contratados otros elementos de gran nivel como José “Pepín” González, estrella del América y Mónico Rueda, quien había jugado en Pumas. Su entrenador era el joven Ángel Papadópulos, quien anteriormente había dirigido al Atlante. Esta fue la primera alineación de los Petroleros:

Javier “Gato” Montes; Jerónimo “Glostora” García, Armando Paredes y Carlos Mondragón; Alfonso Portugal y Florentino Vázquez Esperanza; Rigoberto “Papus” Valencia, Zacarías Martínez, José “Pepín” González, Carlos Calderón de la Barca y Pedro Morales.


Carlos Calderón de la Barca


En su primera temporada, el club no contó con demasiada fortuna, consiguiendo apenas la séptima posición. Para la temporada 59-60, llegó al timón del equipo José Moncebáez (ex entrenador de La Piedad y Zacatepec), llevando al equipo petrolero al cuarto lugar.
    Un año después, en 60-61, el Poza Rica, apoyado en nuevas contrataciones como  el portero Luis Septién (ex Puebla y Zacatepec), el medio Raúl Arzate (ex Tampico) y los delanteros Armando “Pichicuaz” Garrido, Gustavo “Gato” Cuenca (ex América y Monterrey), Alberto “Pollo” Castillo y Javier Rico (ex Atlante), consiguió el subcampeonato, sólo detrás del Nacional de Guadalajara.


Alfonso Portugal


En 61-62, los Petroleros mantuvieron el buen futbol, pero debieron conformarse con el tercer sitio detrás de los Pumas y del Ciudad Madero. Para la temporada 62-63, llegaron al club nuevas estrellas: el arquero Enrique Huerta (ex América), el volante Hugo Herrera (ex Morelia) y el goleador Carlos González (ex Atlas, mundialista en Suecia 58), sin embargo, tampoco pudieron pasar del tercer puesto.




La temporada 63-64 sería la ocasión en que el Poza Rica estuvo más cerca de conseguir el ascenso, pues hasta la última jornada peleó por el título, el cuál perdió finalmente ante Cruz Azul. Así, al final del campeonato, mientras los Celestes lograron 45 puntos, los Petroleros sólo obtuvieron 44. Los jugadores de aquel conjunto eran los siguientes:

Javier Quirarte; Jerónimo “Glostora” García, Eduardo Colmenero y Marcelino Aceves; Raúl Arzate y Hugo Herrera; Luis Valdez, Mauro Franco, Carlos González, Heraclio Martínez y Hugo Frank.


Carlos González

Todavía, tuvieron los Petroleros otra oportunidad de ascender, pues ese año se jugó una liguilla con objeto de aumentar de 14 a 16 los equipos en la Primera División. Finalmente, los que consiguieron la meta fueron el Nacional y los Tiburones Rojos, en tanto que el Poza Rica y el Ciudad Madero tuvieron que seguir en segunda.
    A pesar de los anteriores fracasos, el ánimo de los veracruzanos no decayó, y en 64-65, con nuevas contrataciones como el portero Roberto “Cacho” Alatorre (ex Nacional, luego brillaría en Cruz Azul), Alberto “Negro” Jones (ex Irapuato), además del regreso de Carlos Calderón de la Barca y el debut de novatos como Juan González (luego destacaría en Monterrey) y Manuel Cerda Canela (sería bicampeón con Toluca),  nuevamente luchó por la supremacía de la división de plata. Esta vez, sin embargo, Ciudad Madero superó ampliamente a los Petroleros, dejándolos a 8 puntos de distancia del primer lugar. Ahora sí, este tercer fallido intento por lograr el ascenso, fue decisivo para el desmoronamiento del Poza Rica.




A partir de entonces, los Petroleros dejaron los primeros sitios y del quinto lugar en 65-66, pasaron al séptimo en 66-67, al décimo en 67-68 y al onceavo en 68-69. Para entonces la bonanza económica se había acabado y, un año después, al finalizar la temporada 69-70 ya muy lejos de los primeros puestos: 14 entre 18 equipos, el Poza Rica FC desapareció sin haber conseguido nunca el tan anhelado ascenso al máximo circuito. 

miércoles, 8 de junio de 2016

EL HEROICO ASCENSO DEL PACHUCA EN 1992




El Pachuca había ascendido por vez primera al máximo circuito en la temporada 66-67. Seis años más tarde, al final de la 72-73, el conjunto hidalguense descendió, padeciendo desde entonces un largo destierro que no culminaría sino hasta casi veinte años después.


En el inter, los Tuzos perdieron tres finales: contra Irapuato en el 85, contra Cobras de Querétaro en el 86 y contra el Atlante (tras una dramática serie de penales) en 1991. La angustia de los hidalguenses era grande y parecía una misión imposible volver a estar dentro de la élite del futbol nacional.


Sin embargo, el Pachuca, gracias a elementos como el arquero Rolando Soto, los defensas Juan Lino, Orlando Segura y Roberto Sandoval, así como el volante Manuel Padilla y los goleadores Efrén Meza y José Luis González, lograron hacer una campaña espectacular, siendo superlíderes de principio a fin de la temporada 91-92, obteniendo 11 puntos de ventaja sobre el segundo lugar, el Irapuato.



En cuartos de final, los hidalguenses superaron con facilidad al Bachilleres (filial de la U de G), 0-0 y 2-0, en semifinales enfrentaron al Inter de Tijuana y, pese a perder en la ida 1-0, en el Estadio Revolución (aún no se construía el Hidalgo), lograron vencer a los fronterizos 2-0, quedándose con el pase al juego definitivo.


La final tendrían que jugarla contra otro conjunto histórico de nuestro futbol, el Zacatepec, que a su vez, para llegar a estas instancias, había superado a los Pioneros de Cancún (0-0 y 2-0) y al Irapuato (3-1 y 0-0).



El juego de ida, celebrado en “La Selva Cañera”, acabó 2-1 para los locales, por lo que las cosas se complicaban para los Tuzos.


El encuentro de vuelta se celebró el 14 de junio de 1992 en el Estadio Revolución. Tras noventa minutos de juego peleado y ríspido, Pachuca logró, gracias a un gol de Roberto Sandoval, igualar el marcador global a dos tantos. En el tiempo extra el marcador no se movió, por lo que se tuvo que llegar a la última estancia definitoria: los penales.


Tras una serie de infarto, con el marcador igualado a 10, Manuel Padilla se acercó al punto penal con la encomienda de darle la ventaja a los hidalguenses, la pelota entró, por lo que la responsabilidad recayó en el arquero Rolando Soto, quien debía atajar el siguiente tiro para dar por terminado el juego.


Jaime “Turbo” Ríos, tres veces campeón de goleo en Segunda División, tomó el balón y disparó en dirección a la portería, pero una gran atajada de Soto evitó que el balón entrara, consiguiendo así, que Pachuca volviera a la Primera División.


Estas fueron las alineaciones del encuentro decisivo:



PACHUCA:

Rolando Soto; Juan Lino, Alejandro Tejeda, Roberto Sandoval y Eduardo Saldaña; Orlando Segura, Alejandro Bravo y Manuel Padilla; Jesús Ortega, Efrén Meza y José Luis González. Director Técnico: Benjamín Fal



ZACATEPEC:

Antonio Gómez Luna; Juan Salas, César Núñez, Genaro Torres y Rolando Borja; Manuel Virchis, José Luis González, Manuel Castrejón y Julio Colín; Jaime “Turbo” Ríos y Apolinar Cortés. Director Técnico: Diego Malta

sábado, 12 de diciembre de 2015

87-88: CIUDAD JUÁREZ LLEGA A PRIMERA DIVISIÓN



El futbol llegó a Ciudad Juárez en la temporada 1987-88, cuando la familia De la Vega compró al reciéndescendido Cobras de Querétaro, manteniendo el mote, pero llevando la franquicia a la frontera. Esa campaña el León -caído por primera vez a la segunda- tuvo una temporada espectacular, por lo que era el favorito para ascender. Cobras, por su parte, culminó la campaña en tercer lugar, 13 puntos por debajo de los “Panzas Verdes” y  a 9 del Santos de Torreón.

En aquellos años la liguilla de la categoría de plata no se jugaba a ida y vuelta sino que los calificados se dividían en dos grupos, y sólo los líderes de cada sector tenían el derecho de disputar la final.

Las series respectivas concluyeron así:



GRUPO A

Cobras      17

Tapatío      17

Santos        12

Orizaba         5

Cancún          4



GRUPO B

León               17

Tecomán         10 

Apatzingán        9

Gallos Blancos   9

Zacatepec           6



Así, el poderoso León, con casi todo el plantel que había tenido en Primera División intacto, enfrentaría en la final por el ascenso al recién conformado equipo juarense.




El juego de ida se jugó en el Estadio Olímpico de Ciudad Juárez el 2 de julio de 1988. Fue un duelo ríspido, brusco, peleado con furia por ambos contendientes, pero al final de cuentas, los visitantes lograron sacar el 0-0 en el marcador, confirmándose su calidad de favoritos.


Una semana después, en el Nou Camp de León se jugó el encuentro de vuelta y parecía que todo estaba puesto para el regreso de los “Panzas Verdes” a primera, pues, para júbilo de los aficionados, Joel Ruiz abrió los cartones al 73’. La afición se desbordaba de júbilo, pero Cobras no se rindió y al minuto 85’ el árbitro marco penal en favor de los visitantes. Un silencio absoluto dominó en el estadio y Rogelio Romero se apuró a cobrar la pena máxima, pero el balón fue a dar a las gradas. Ya estaba casi concluido el encuentro, cuando, para sorpresa de todos, el delantero juarense Enrique Guzmán se lanzó de chilena en el área e igualó los cartones de manera espectacular.



Al haber quedado el marcador empatado en ambos encuentros, se debió de jugar un tercer partido en sede neutral, así lo estipulaba el reglamento de aquel entonces.



Así, el martes 12 de julio se jugó el encuentro definitorio en la cancha del Estadio Azteca. El duelo fue muy peleado, con expulsiones por ambos lados -Salvador Arreola por León, Óscar Torres por Juárez-, no obstante, merced a un autogol de Juan Lino al minuto 20, las Cobras consiguieron ventaja y, aprovechándose de la desesperación e incredulidad de “La Fiera”, lograron mantener el cero en su puerta hasta el final. De esta manera, para sorpresa de todo el gremio futbolístico Ciudad Juárez tendría, por primera vez, futbol de la máxima categoría.




Estas fueron las alineaciones de ese partido:



LEÓN:

Alejandro López; Juan Lino, José “Perla” Rodríguez. Jesús Venegas y Salvador Arreola; Benedicto Bravo, José Martínez (Carlos Bracamontes), Pablo León y Jorge Martínez; Joel Ruiz y Jorge Pajarito (Luis Romero). Entrenador: Pedro García



COBRAS:

Jorge “Wama” Núñez; Mauricio Baeza, Raymundo Rodríguez, Mario Leal y Andrés Carranza; Héctor Islas, Ricardo López, Rogelio Romero y Marcial Márquez (Óscar Torres); Víctor Escalera y Enrique Guzmán. Los dirigía Joaquín Mendoza

Veinte años después, en 2008, los Indios volverían a llevar a Juárez a la Primera División, venciendo, de nueva cuenta a los “Panzas Verdes”.


En este 2015, un nuevo equipo fronterizo, Bravos, ya aseguró su lugar en la finalísima por el ascenso tras derrotar al Atlante, ¿Será la tercera franquicia juarense en alcanzar el máximo circuito?

miércoles, 21 de octubre de 2015

LOS BRUJOS DEL ATLÉTICO SAN PANCHO



 
 
Originario de San Francisco del Rincón, Guanajuato (muy cerca de la ciudad de León). Este equipo, apodado “Brujos” por la abundancia de “santeros” y nigromantes en la región, fue fundado en 1966 y jugó muchos años en la Tercera División. Consiguió el ascenso a Segunda División en 91-92.

Dos años después fue uno de los quince equipos creadores de la Primera “A” y con un plantel integrado por elementos nacionales como: Ricardo Aguilar (portero); Carlos Ayala (defensa); Jesús “Cuate” Fuentes y Jaime Gutiérrez (medios); Rafael Mendoza y Roberto López Segoviano (delanteros); así como los brasileños Jonei Di Barros, Renato Porto, Paulo César Silva “Gaúcho”, Rildo Procopio y Edson Zwaricz (campeón con Tecos) tuvo grandes temporadas en 94-95 y 95-96, siendo en ambas ocasiones tercer lugar de la tabla y llegando a semifinales y cuartos de final respectivamente.

 
Sin embargo, algo pasó a partir del inicio de los torneos cortos, el dueño del equipo, Eliseo Márquez, se deshizo de jugadores importantes y el equipo disminuyó su nivel. Después de tres años de pésimos resultados y a pesar de que el Atlas le prestó a los “Brujos” algunos jugadores como Carlos Humberto González, Jair Vázquez y Nelson Esqueda, al final del Verano 99 el equipo guanajuatense descendió a Segunda División.



Nunca ha podido regresar al futbol de élite a partir de entonces y actualmente el Atlético San Francisco milita discretamente en la Tercera División, vistiendo un uniforme morado y naranja, muy distinto a la playera rojiblanca con short azul que utilizara en su época de gloria.