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martes, 2 de septiembre de 2014

Partiendo el queso - Javier "Chicharito" Hernández, un gran profesional que llega al Real Madrid


Por: Christian Espinosa Fragoso 

Acostumbrado a navegar contra corriente y a encontrarse oportunidades inesperadas, llega este nuevo reto para el famoso “Chicharito” mexicano para vestir la histórica playera del Real Madrid. La noticia puede parecer sorpresiva, ya que sinceramente pocos esperábamos que el club merengue se fijase en nuestro goleador mexicano. Ahora bien, ¿Qué lectura se le debe de dar a esta llegada? 

Los que indican que no es merecida su llegada y que demeritan la carrera profesional de Javier considero que están en un gran error. En primer lugar, el ser tan joven y marcar 59 goles en Inglaterra es de aplaudirse, el salir al mercado extranjero siendo goleador de la liga mexicana es también de admirarse; pero más allá de la estadística, lo que debe de mostrarse es el ejemplo de profesionalismo, capacidad y hambre de triunfo de este muchacho. 

Tras la poca memoria que se tiene en el ámbito futbolístico nacional en el sentido “resultadista", reventar a Hernández Balcázar es muy fácil tras la última campaña donde tuvo poca participación en las competiciones del Manchester United, y le podríamos añadir que también fue perdiendo su lugar en el once titular de la selección mexicana. No obstante -y si lo vemos de fondo- el logro de llegar a un club como el Madrid es sin duda alguna un gran éxito en el fútbol mexicano. Desde que se fue Hugo Sánchez pasaron más de 20 años para que un futbolista azteca pudiese ser de la plantilla del máximo ganador del fútbol español, y ello no debe dejarse de lado. 

No creo que la dirigencia del club blanco haya contratado por contratar, sin asegurarse que su apuesta es por un joven con futuro, bien preparado, con imán y carisma con el aficionado, que no hace “jetas” cuando lo mandan al banquillo, que tiene una reputación intachable fuera de la cancha, que entra con entusiasmo a colaborar y que por si fuera poco es muy efectivo cuando le ponen balones dentro del área, que no hace declaraciones estúpidas ni se niega a jugar con su selección por caprichos o diferencias, que ha respetado y le ha aprendido a los jugadores que por jerarquía estuvieron y están por encima de él. ¿Por qué reventarlo?… Si no necesitó adaptarse al fútbol europeo como muchos otros connacionales: Dos Santos, Barrera, Juárez o como Vela, que prácticamente el idioma, las barreras de cultura para los mencionados fueron minando su rendimiento, mientras que para el tapatío fueron armas a su favor para hacerse de un puesto. 

Reventamos a “Chicharito” cuando en dos años fue el único junto con Héctor Moreno que hacía eco en Europa. Reventamos a Javier por muchos de sus fallos, pero no reconocemos que te hace goles con recursos que pocos delanteros tienen. Reventamos al menor de los Hernández por hacer una eliminatoria con selección para el olvido, cuando ha marcado en dos mundiales distintos y tiene 36 goles con selección y apenas tiene 26 años de edad. 

Obviamente Hernández no llega con cartel de titular al Real Madrid, y seguramente tendrá que remar contra corriente como lo ha hecho en casi toda su carrera. "Chucho" Ramírez lo cepilló en el Sub 17 de 2005. En Chivas, si no es por la confianza que tuvo el "Chepo"  de la Torre quizá estaría retirado o nunca hubiese cuajado. Cuando llegó a la Premier League se dijo que le faltaba estatura, experiencia y hasta goles en Champions League puede presumir. En fin, el echar las campanas al vuelo luego deja dolorosas caídas, pero el reventar, el descalificar sin poner todos los huevos en la canasta es sinónimo de lo poco que valoramos a nuestros futbolistas. Al extranjero que viene a México lo consentimos y los apapachamos, mientras los mexicanos que se abren puerta en Europa los descalificamos a las primeras de cambio. Queremos trascender y nosotros mismos tiramos por la mierda las cualidades y logros de nuestro recurso humano. 

"Chicharito" puede ser del gusto o del desagrado de la prensa, de los entrenadores y del aficionado, podrá ser criticado por varios flancos, pero dejemos claro que es un goleador de área, con resorte y buen cabeceo que te va a definir sobre la hora partidos y que siempre va a ser oportuno a través de sus peculiares recursos; en efecto, no es un jugador virtuoso en la conducción o en el manejo técnico y estoy seguro que Ancelotti no lo va a tirar a las bandas ni le pedirá que haga una jugada de faena desde fuera del área o le haga un gol con un tiro al ángulo desde fuera del área. Queda en el "Chicharito" escribir su propia historia; dejemos de lado comparaciones y no metamos presiones absurdas con la vara que dejó Hugo Sánchez en el seno madridista, ya que son épocas distintas y condiciones diferentes. 

¡¡Éxito "Chicharito"!! y sigue dando el ejemplo a la niñez y juventud que las oportunidades se ganan por ser un profesional con toda la extensión de la palabra. Tus 59 goles en Inglaterra, tu récord de goles con la selección nacional y los 125 goles que llevas a tus 26 años son tu mejor carta de presentación.


viernes, 24 de agosto de 2012

Carta abierta a Javier Hernández


Antes que nada, permíteme hablarte de ‘tú’, Javier; pues tu perenne presencia en los medios te han transformado en alguien cercano, un rostro familiar que puedo tanto reconocer como admirar. Eres el símbolo de una nueva generación, de jóvenes mexicanos que se saben capaces y tienen sed de mostrarse ante los ojos del mundo; eres el “modelo aspiracional de los mexicanos del siglo XXI”, si así lo quieres ver.

Recuerdo cuando comenzaste a destacar, hace apenas un par de años. Tu nombre y apodo, antes usado como referencia para nombrar a tu padre –un jugador que a mi juicio nunca tuvo los reflectores que merecía- de pronto comenzó a brillar de nuevo: enfundado en la playera rojiblanca demostraste un talento y un olfato goleador fuera de serie; tanto así que, de ser sombra en selecciones juveniles brincaste en un lapso relativamente corto al estrellato nacional. Te bastó media temporada del –mal llamado- “Bicentenario 2010” para consagrarte campeón de goleo (y, sin demeritar el esfuerzo de quienes lograron alcanzarte al final, tú tuviste 7 u 8 partidos menos para anotar) y fuiste el as bajo la manga de una selección mundialista en la que tuviste soportar la banca, aún y cuando tu momento indicara que tu lugar estaba sobre las canchas de Sudáfrica.

Y, todavía más increíble, cuando nadie lo esperaba, se anunció que para julio del 2010 estarías formando parte de uno de los clubes más importantes del mundo –aunque para nada mi favorito: el mítico Manchester United. Parecías tener una chispa especial, un carisma y un ángel dignos de un ganador nato; y vaya si lo confirmamos en tu primer año como “red devil”:  Anotando de todas las formas posibles, y siendo un elemento esencial para un título más del equipo de Manchester. Si alguna vez existió un Rey Midas, su espíritu encontró en ti una morada cómoda.

Dicen que lo difícil no es llegar, sino mantenerse; y así podemos resumir tu segundo año, en donde una inoportuna lesión vino a cortar tu buen ritmo, y tuviste que ver varios encuentros desde la banca. No ha de haber sido fácil el pasar tan rápido del “consentido” a un elemento más; sin embargo supiste mantener la cabeza fría y buscaste aprovechar de la mejor forma los minutos que se te brindaron.

Ahora, ya con 2 años de experiencia europea a cuestas, tu carrera se enfrenta al reto más interesante hasta ahora: no sólo estás rodeado por tus compañeros de siempre, sino que además una figura de gran talla viene a pelear tu mismo puesto. La prensa de acá –si estás al tanto de lo que se escribe y dice en México, no necesito ahondar mucho- hablan de una competencia muy difícil, tanto así que el escenario más pesimista lo decoran con pinceladas sombrías en donde vistes una playera diferente a la que hasta ahora te ha cobijado –“por tu bien”, dicen ellos. Más de uno ha externado su deseo de que salgas de la institución más ganadora de los últimos años en Inglaterra, con tal de verte con más minutos en otro lado, y la verdad ¿quién podría culparlos?

Y, sin conocerte de manera personal, tu silencio y las palabras de sir Alex Ferguson me hacen pensar que tú ya sabías que esto sucedería y que, lejos de hundirte ante el incremento de rivales en tu propio club, has tomado con calma y con determinación este momento. Un reto no es tal si no se cuenta con dificultades y rivales a la altura; pelear por la cima con los competidores más fuertes sólo te alimenta de energía, valor y coraje. Sólo quiero externar que yo soy de los pocos que confía en ti para que tengas una excelente temporada con el Man. U., porque tu calidad ya quedó comprobada, ya sabemos de lo que eres capaz y qué tan alto puedes volar.

Hoy más que nunca estás ante un reto de altura, Javier; la oportunidad verdadera de destacar. Para ser el mejor, tienes que vencer a los mejores; ¡y más aún si se encuentran en tu equipo! Que nunca te haga sombra la duda, la opinión ajena o la incertidumbre. Después de todo, ya nos has demostrado de lo que eres capaz, sólo que ahora la dificultad del juego ha aumentado. Recuerda esa frase que dices en uno de los tantos comerciales que has estelarizado: ¿por qué no?