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viernes, 24 de octubre de 2014

Reyes del deporte

En su columna de esta semana, Óscar analiza con su tradicional ojo crítico a 2 personajes que pareciera disfrutan vivir en la polémica: Tomás Boy, quien protagonizó un bochornoso incidente el pasado sábado en las gradas del Estadio Jalisco; así como Carlos Vela y su ya desgastada novela de "me convocan a la Selección, pero no voy".

Por: Óscar Rubén Reyes Robles

TOMÁS BOY

El pasado sábado en el estadio Jalisco vimos un muy buen partido entre Atlas y Toluca, donde -acorde a su posición en la tabla- disfrutamos un juego a la altura de las expectativas; y en lugar de hablar de los golazos de Antonio Ríos o Isaac Brizuela, el error de Federico Vilar en el segundo tanto choricero, o del penal fallado por Atlas; tristemente tenemos que hablar de un hecho totalmente bochornoso y condenable, que no puede volver a ocurrir en ningún estadio de la Liga MX –o del mundo-, condenamos enérgicamente la violencia en la tribuna entre aficionados, en la cancha entre protagonistas del juego, de aficionados contra policías, pero que sea entre un protagonista del juego como Tomás Boy y un aficionado creo que es totalmente reprobable.

Todo comenzó cuando Tomás Boy, al estar suspendido, en lugar de irse a un palco se fue a la zona VIP del estadio Jalisco, donde al terminar el encuentro; el DT rojinegro se disponía a abandonar las gradas cuando un aficionado lo encaró y lo insultó, a lo que “El Jefe” contestó con un puñetazo a la cara.

¿Y qué dijeron los involucrados? En entrevista el aficionado comentó, “nosotros pagamos un boleto que es muy caro y tenemos derecho de manifestarnos si estamos en desacuerdo con lo que pasa en la cancha”; Por su parte Tomás Boy dijo: “me insultó y soy ser humano, entonces reaccioné, el juego ya había terminado y en la tribuna somos iguales”.

¿Neta? ¿En serio pensamos así en México? Con razón no avanzamos como quisiéramos en cosas más importantes que el fútbol por mentalidades como las de estos dos personajes; en primer lugar -y conociendo la personalidad explosiva de Tomás Boy- la directiva de Atlas debió mandarlo o exigirle que fuera a un palco para evitar precisamente lo que sucedió; en segundo lugar no puedes decir como aficionado que, como pagas un boleto tienes derecho a decir lo que quieras, una cosa es como aficionado apretar, exigir, abuchear, gritar y decirle lo que quieras a jugadores y DT, pero de eso a que se insulte a alguien, sea cual sea el puesto o sea quien sea dentro y fuera de un estadio de fútbol hay un trecho muy grande; en tercer lugar, sí, estaba enojado Boy, salió “caliente” pero no por el hecho de que se haya terminado el partido puedes reaccionar golpeando a un aficionado, independientemente si fue una reacción impulsiva debe de imperar la cordura y la imagen de figura pública con la que cuenta siendo DT de un equipo de primera división.

Al parecer este tema quedará en una simple multa por parte del club a Tomás Boy y sin demanda por parte del aficionado, ya que en días pasados se presentó en las instalaciones del Club e hicieron las paces, pero no es posible que sean tolerados estos actos y se juzguen tan a la ligera, según el reglamento de la Comisión Disciplinaria en su artículo 33, la sanción sería suspender de 10 a 12 partidos o una multa de hasta 450 salarios mínimos, que en mi opinión sigue siendo muy laxa; ¿por qué? "no seas amargado, ya lo sancionaron"; me podrían decir algunos... Pues porque a Rubén Omar Romano en Santos hace algunos torneos lo corrieron por “pintarle dedo” a un sector de la afición. ¿No se supone que lo más importante para un equipo es su afición? 

CARLOS VELA

Les juro y les prometo que es la primera y última vez que hablaré de Carlos Vela porque ya es un tema que cansa, a menos que venga a la Selección y sea ese crack que dicen que es y que por eso le están rogando tanto para que venga a vestir la camiseta del Tricolor.

Nadie discute su gran calidad como jugador, pero NADIE tiene porque tener trato preferencial, nadie entiende y no son muy claras las razones por las que se niega a venir pero no ha sido una, no han sido dos, no han sido tres, han sido más de cinco ocasiones las que se ha negado a jugar para la Selección; no jugó Juegos Olímpicos ni el Mundial, si esos dos torneos no lo motivan para vestir la camiseta nacional, ¿qué nos hace pensar que dos simples partidos amistosos de fecha FIFA lo motivarán? 

Eso sí, Carlos Vela ha sido coherente en sus declaraciones y acciones de no querer jugar con la Selección, siempre su respuesta es que no se siente con el suficiente nivel para estar en el combinado nacional, pero ¿porque cada DT que llega al banquillo quiere volver a llamarlo? Sí, es un buen jugador pero seamos honestos, con Carlos Vela o sin Carlos Vela el resultado en un mundial para México sería el mismo, no es un jugador que por sí solo pueda cambiar el rumbo de un partido.

Se le hará el último llamado –según dijo Miguel Herrera- y ahora sí es el último –según dijo el “Piojo”- y que si se niega no lo volverán a tomar en cuenta, ¡Ajá! Ya he escuchado muchas veces lo mismo y siguen viéndole la cara a “la hiena”, si acepta la convocatoria para los partidos contra Holanda y Bielorrusia yo espero que lo haga porque está totalmente comprometido y tiene ganas de dejar todo en la cancha por su país, como aquél chavo menor de 17 años lo hizo en Perú, pero si no la acepta que no se vuelva a hablar de él, es un tema que ya es tedioso y enfadoso.

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