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jueves, 9 de enero de 2014

La maldición del "7" azulcrema

¿Se acuerdan de Claudio "el piojo" López?, aquel argentino que jugó en el Valencia y en el S.S. Lazio y que fue la contratación bomba del América para el Apertura 2004 donde apenas pudo anotar cuatro goles, pero para el Clausura 2005 consiguió el décimo campeonato de las águilas al lado de Cuauhtémoc Blanco, Aarón "gansito" Padilla, Guillermo Ochoa y Kleber Boas.

"El piojo" utilizó el número 7 en la camiseta, un dorsal que inmortalizó Cristóbal Ortega pero que en los útlimos años -después de la salida del argentino- ha vivido una especie de maldición.

Veamos porque:

Claudio López: llegó en el Apertura 2004, jugó 87 partidos e hizo 27 goles, fue campeón del Clausura 2005, Copa de Campeones de CONCACAF y cuarto lugar del mundial de Clubes.

Daniel Bilos: fue el primer 7 después del "piojo" llegó en 2007 y sólo hizo dos goles en su estancia en el cuadro de Coapa, se fue sin pena ni gloria en el mismo año 2007 y tiempo después declaró en Argentina que solo había venido a México a ganar dinero y no a entregarse por el equipo.

Lucas Castromán: en julio de 2007 llegó al América con la etiqueta de figura después de sus grandes actuaciones y tener diferencias con Ricardo La Volpe en Vélez Sarsfield; pero la verdad es que sólo fue uno más que no hizo absolutamente nada en el equipo azulcrema, apenas completó 14 partidos y en su último encuentro se fue expulsado.

Federico Higuaín: para el Clausura 2008 llegó el hermano de Gonzalo Higuaín, que solamente era conocido precisamente por eso, por ser hermano del delantero en ese entonces del Real Madrid. Jugó 22 partidos con la ridícula cantidad de 2 goles anotados.

Alfredo Moreno: en el Apertura 2008 "el chango" llegó con expectativas muy altas para el cuadro americanista, pero únicamente pudo hacer cuatro goles en 14 partidos jugados con el América, destacando un golazo en el Azteca contra Puebla.

Andrés Chitiva: en el 2009 el colombiano llegaba disminuido en su rendimiento de juego, pues ya no era el mismo que ganó la Copa Sudamericana y en el América nunca pudo hacerse de la titularidad. En los dos torneos que estuvo sólo pudo hacer un gol, en aquella goleada histórica de 7-2 al Toluca.

Luis Alonso Sandoval: en 2010 "el negro" estuvo en el América, estoy seguro que muchos -como yo- no se acordaban de que estuvo en las águilas en 21 partidos, haciendo la paupérrima cantidad de 3 goles solamente y tuvo su salida del equipo debido a su baja de juego y las múltiples indisciplinas fuera de la cancha.

Nicolas Olivera: para el Clausura 2011 llegó este uruguayo que con el Puebla había tenido buenas temporadas y que se había hecho de cierto cartel en el fútbol mexicano, pero al llegar al América bajó notablemente su rendimiento, en donde en 11 partidos sólo pudo hacer un gol.

Adolfo Rosinei: en el Apertura 2011 y Clausura 2012, Rosinei cambió de número del 5 al 7 y como por arte de magia dejó de rendir en el equipo, se lesionó y cuando regresó le costó un trabajo enorme recuperar su nivel, cosa que lo llevó a no ser tomado en cuenta en varios partidos lo que derivó en su salida del club.

Jose María Cárdenas: en el Apertura 2012 "el chema" llegó al América y jugó de titular su primera campaña con Miguel Herrera jugando 17 juegos, y cuando parecía que por fin alguien le sacaba provecho al número 7 a la siguiente campaña no aguantó la competencia interna del equipo y salió del equipo para ir a Morelia.

Narciso Mina: para el Clausura 2013 y Apertura 2013 llegó con cartel del goleador en el Barcelona de Guayaquil con más de 30 goles, llegó para ser el compañero de "Chucho" Benítez en el ataque pero Raúl Jiménez se puso las pilas y no lo dejó jugar en Liga, la Copa MX fue donde se pudo mostrar el ecuatoriano pero sin llegar a marcar diferencia. Para el Apertura 2013 y con la salida de Benítez del América se pensaba que jugaría, pero Rey ocupó el ataque al lado de Jiménez y se confirmó la maldición del número en la final contra León al fallar varias opciones claras de gol.

Para este Clausura 2014 llega el argentino Andrés Lorenzo Ríos que también llega con cartel de goleador en el Deportivo Cuenca de Ecuador y que jugó con River Plate cuando los millonarios estaban en la "B". Esperemos que rinda lo esperado y que sea ese complemento para Jiménez o Rey en el ataque azulcrema.

¿Podrá este argentino romper con la maldición del "7" azulcrema? Posiblemente podamos empezar a despejar esa incógnita a partir de este viernes, donde ya estaría habilitado para jugar contra Xolos.

7 comentarios:

  1. Interesante artículo, sin duda el 7 después del Piojo López está maldito!!

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    1. Maldito por el mal ojo de quienes escogen los refuerzos. Para mí los peores sin duda Bilos, Higuaín y Oliveira.

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  2. Claudio López fue el último refuerzo de calidad que América contrato directamente del extranjero, después de él todos los foráneos que han importado han pasado sin pena ni gloria, sin que muchos de ellos usarán el siete. No se contabilizan a Mosquera, Cabañas ni Benítez (QEPD) porque ellos ya eran elementos probados en el fútbol local.

    En otra cosa, que recuerde en la gran era americanista Cristóbal Ortega, ya convertido en volante de contención usaba el dorsal 22. Quién luego utilizó el 7 con bastante éxito fue Gonzalo Farfán.

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  3. Hasta ahora me doy cuenta que me apendeje y que por error de dedo puse 22 en lugar de 11, que era el numero que usaba Cristóbal en su época de contención.

    Otro '7' que si rindió y que sorprendentemente pocos se acuerdan es Frankie Oviedo, aquel medio colombiano, larguirucho y delgado, pero con excelente regate y zacanda que fue campeón en el 2002 con el América. Era de los pocos diferentes en ese América aburrido y gris de la eras Basile y Lapuente.

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    1. Frankie Oviedo sin duda que fue figura en América, fino y con un toque preciso como pocos, veloz y encarador de repente; pero que era tipo Ludueña en el sentido que jugaba cuando quería. De ahí pasó por otros equipos pero nunca al nivel que en su época americanista, si más no recuerdo incluso descendió con el Puebla en el 2005.

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    2. El problema de Oviedo es que era muy frágil, con esas piernitas de popotito que se cargaba, que cuando le metían un hachazo lo mandaban a descansar. Tuvo una lesión dura en un Clásico, ese donde Gilberto Alcalá marcó todo mal, y ya no regreso al nivel; después retorno Cuauhtémoc Blanco, se quedo en la banca y empezó su peregrinar de clubes.

      Sí, de hecho fue parte de ese plantel donde descendió la Franja, donde jugó basura, poco comprometido, y como todo el plantel poblano, tuvo sus problemas con Bernat en el aspecto económico.

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