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miércoles, 18 de abril de 2012

Las causas del adiós de los Estudiantes Tecos







Por: Christian Espinosa

Los Estudiantes Tecos serán más recordados por sus raros y extravagantes uniformes que por su único campeonato en 1993-1994, desafortunadamente tendremos más presentes los escándalos en torno a la supuesta imposición ejercida por el actual Presidente Antonio Leaño de ordenar a Entrenador tras Entrenador no mover del once inicial a su hijo Juan Carlos el “Cheto” Leaño que por aquella final disputada contra América en el 2005. Los grises y sombríos Tecos de la UAG se van de la primera división por una cadena de errores principalmente directivos, en donde en los últimos 6 torneos cortos nunca se trazó un proyecto ni a mediano ni a largo plazo, en donde se vio desfilar a un sin fin de jugadores cada torneo, en donde se cambió el mote, los colores institucionales, Directores Deportivos, horarios de juego, y muchos más aspectos que hoy lo tienen con justicia fuera del máximo circuito. La tragedia de Tecos se viene gestando no desde los últimos tres años como lo marca la tabla porcentual, sino desde varios años atrás mediante una cadena de errores que han venido empujando al equipo a un tobogán en el que por fin se ha encontrado el fondo.

La Historia

Los Tecos siempre fueron un equipo modesto, de afición limitada y de muy poca convocatoria. Los emplumados debutaron en 1975, después de militar en Tercera y Segunda División a inicios de la década de los 70s. Ente los años de 1980 y 1992, los de Zapopan arrojaron buenas participaciones, donde fueron dirigidos por entrenadores de gran calibre como: Bora Milutinovic, Carlos Miloc, Juan Manuel Álvarez entre otros. Durante casi 12 años Tecos tuvo participación en Liguillas y muy pocas veces se le vio de media tabla hacia abajo, sin embargo, el equipo siempre se desinfló en los momentos importantes. Fue hasta la campaña 1993-1994 cuando alcanzaron su única gloria, de la mano de Víctor Manuel Vucetich y de una camada de buenos futbolistas nacionales y extranjeros como: el goleador Osmar Donizete, el férreo central Marcelo Goncalves, el talentoso Porfirio Jiménez y los seleccionados nacionales, Jaime Ordiales y Roberto Medina, los de la Autónoma le pegaron a Santos Laguna y obtuvieron el ansiado y único campeonato. Después de coronarse, el equipo vivió campeonatos opacos y muy flojos, después de alcanzar liguillas en los últimos años de los 90s, prosiguieron los malos resultados, torneos desastrosos, y los continuos despidos de entrenadores, pese a que en sus filas militaron goleadores de la talla de Zdenko Muf, Sebastián el “Loco” Abreu entre otros. Las alarmas del descenso se prendieron severamente en 2003, pese a realizar la peor campaña en torneos cortos que se tiene registrada al cosechar solo 7 puntos, los Tecolotes no descendieron gracias a que los extintos Colibríes de Cuernavaca se empeñaron en irse de la primera nacional, de no ser por ese conjunto morelense hecho al vapor, la tragedia de los emplumados hubiese llegado antes y no hasta estos tiempos. Después de semejante susto, los Tecos adquirieron nuevos bríos, la Directiva apostó por darle cabida al joven entrenador Daniel Guzmán y para la sorpresa de muchos el “Travieso” los llevó a una inesperada final que a la postre perdieron contra las águilas del América, en ese plantel tecolote destacaban jugadores como: Daniel Ludueña, Flavio Davino, José de Jesús Corona y el central argentino Diego Colotto.


El declive

2006-2012

A continuación enumero algunos de los factores que han producido esta caída a la división de ascenso.

FALTA DE CONTINUIDAD Y RECICLAJE DE ENTRENADORES

La directiva de los tecolotes tuvieron poca paciencia con los entrenadores durante la última década, pese a despedirlos por la carencia de resultados y por no esperar los frutos a mediano plazo, desfilaron estrategas al por mayor, pero lo absurdo no fue la contratación de uno y otro, sino que después de desecharlos los volvían a contratar a futuro, y al poco rato les volvían a dar las gracias, casos específicos como los del peruano Julio César Uribe y Eduardo Acevedo. Entre los técnicos que se fueron con mucho más pena que gloria fueron entre algunos otros: Miguel Herrera, José Luis el “Chelis” Sánchez Sola y José Luis Salgado, sin olvidar el paso del legendario estratega argentino César Luis el "Flaco" Menotti.

PÉSIMO TRABAJO FUERZAS BÁSICAS

En los últimos años no existieron jugadores referentes surgidos desde la cantera de la Autónoma de Guadalajara, tipos de casa e identificados con la piel de los tecos como Carlos Briones y Eustacio Rizo dejaron de debutar, la directiva prefirió contratar verano tras verano decenas de jugadores y venderlos al año siguiente, en lugar de invertir en jugadores hechos en casa, la esperanza más reciente Taufic Guarch, juega ahora en Europa de manera discreta, no obstante, el trabajo en las inferiores es nulo, y por ello, no existen jugadores que quieran a la Institución, salvo el siempre criticado “Cheto” Leaño, o jugadores que nunca se consolidaron y que regresaron una y otra vez como el caso de Eduardo Lilingston.

VENTA ABSURDA DE JUGADORES

Si algo no hicieron tan mal los Tecos en los últimos años fue la contratación de jugadores extranjeros, el mal fue quemarlos y venderlos rápidamente al mejor postor, y no intentar retenerlos para formar una base sólida, cuando no es un secreto que por la estructura de la UAG el problema no radicaba en alguna situación financiera, sino en una infructuosa ambición: remontémonos a los primeros años del nuevo milenio, se contaba con estrellas de la talla de Reinaldo Navia, Adolfo Bautista, los cuales fueron vendidos rápidamente, cuando fueron finalistas prefirieron el billete verde a continuar con los servicios de gente como: Ludueña, Colotto, Carlos Morales, entre otros jugadores de nivel, en el entendido de que algunos jugadores pedían la salida para llegar a un equipo de mayor convocatoria, sin embargo, los Leaño nunca pudieron mantener figuras por lo menos en un lapso razonable, aspecto que le fue quitando forma a la escuadra estudiantil cada vez que comenzaba una temporada. En el pasado reciente se deshicieron de Hércules Gómez, a Hugo Droguett lo vendieron a Morelia cuando si en algún equipo destacó en México fue en los Tecos, y al talentoso enganche argentino Mauro Cejas lo traspasaron por una jugosa cantidad al Pachuca.

PÉRDIDA DE IDENTIDAD, EQUIPO SIN ALMA

En 2009 y de la mano de Juan José Frangie se cambió rotundamente la imagen del club, se le dio un giro de tuerca a los colores, al escudo y al mote, al horario de juego, aspectos que nunca pesaron en la identidad del equipo, ni se vieron reflejados en las taquillas del Estadio 3 de marzo. Queda claro que estos cambios no fueron la causa principal de los malos dividendos, pero nunca ganó algo primordial que se debe reflejar en un equipo de futbol: espíritu e identidad deportiva. A esto hay que sumarle el ruido provocado por los rumores de que la franquicia iba ser traspasada a Acapulco que solo mermaron la tranquilidad de todo el seno de la Institución.

NULA PLANEACIÓN

Un mal que aqueja al fútbol mexicano es la pésima planeación de las temporadas, equipos como Querétaro, Puebla, San Luis, Necaxa y el ahora descendido Tecos no se cansaron en cambiar la plantilla de jugadores cada verano, intercambios de jugadores en el draft, préstamos sin sentido, compras de pánico, y ello, porque nunca apostaron a un proyecto definido, nunca le dieron a una plantilla o a un cuerpo técnico la confianza necesaria para sacar a flote un barco que hoy día terminó por hundirse. En este último año futbolístico Tecos apostó por jugadores experimentados pero que no pasaban un buen momento: El “Gringo” Castro venía de hacer berrinches en el Necaxa que dirigía Sergio Bueno, Mario Pérez fue rescatado de la liga de ascenso, Braulio Luna sufriendo los naturales embates de la veteranía y su paso sombrío por Pachuca, regresó Duilio Davino pero ya en una notable decadencia, Gabriel Pereyra llegó de Monarcas cuando nunca figuró con los michoacanos, contrataron extranjeros de medio pelo que nunca funcionaron como Hugo Colace, y esperanzados en la “garra” en el timón del Chelis que nunca funcionó. Llegó Eugui a apagar un incendio que ya había consumido prácticamente todo.

PANORAMA AÚN MÁS NEGRO

¿Podrá Estudiantes regresar en un corto plazo a primera división? Francamente el panorama pinta más oscuro, los jugadores de experiencia como: “Gringo” Castro, Braulio Luna, Alejandro Castro, Edgar Solís son jugadores que llegaron a préstamo y tras este fracaso retornarán devaluados pero retornarán a sus equipos de origen, por lo que el equipo se quedará desmantelado para encarar la Liga de Ascenso, sumando el retiro anunciado del siempre cumplidor Rodrigo el “Pony” Ruíz, además, debemos de tomar en cuenta que su mejor hombre el indisciplinado argentino Rubens Sambueza seguramente encontrará una oferta en el medio nacional o en el extranjero al igual que el paraguayo Fredy Bareriro. Sin jugadores de peso, sin una estructura de fuerzas básicas sólida y con una directiva frágil y poco sensata, ¿cómo diablos los Estudiantes Tecos competirán para buscar el ascenso?

En fin, adiós Tecos y que este descenso plagado de desaciertos, incongruencias, y malos manejos, para muchos… sirva de lección.

1 comentario:

  1. ¿Casualidad que los 3 años que marcaron el descenso de Estudiantes coinciden con el cambio de identidad que bien mencionas? Y correcto, si por algo se destacó este equipo fue por sus grandes refuerzos extranjeros, pero que pocos pudieron sentirse plenamente identificados con la institución. Para mí es una verdadera incógnita si podrán volver algún día.

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